Juan Carlos Alom

Nace en 1964, en La Habana, Cuba. Vive y trabaja en La Habana.

Juan Carlos Alom empezó su carrera como fotorreportero recurriendo a un grupo de tópicos relativos a la vida en Cuba, como la música, el universo de lo afrocubano, el modo de compartir de la gente y la familia. Registró espacios urbanos y rurales, menos atractivos o fotografiables, desde un posicionamiento cultural.

Posteriormente, sus imágenes sin perder la frescura de la captura inmediata, comenzaron a proyectar cierta densidad simbólica y poética. La esteticidad de su discurso ha adquirido cierto talante ético. Sus reflexiones de hoy incluyen temas como la vejez, la calidad o precariedad de la vida, la ecología de la economía, el exilio más allá de la nostalgia y el resentimiento, los valores y las limitaciones compartidas de ciertas prácticas espirituales y religiosas, el significado de la música para la cultura cubana y la percepción del cambio en todas las dimensiones de la vida.

Realizó estudios de Semiótica en el Instituto Internacional de Periodismo de la Universidad de La Habana, Cuba y de Restauraciónn de imágenes fotográficas en Fototeca de Cuba. La Habana, Cuba entre 1986 y 1989

De sus exposiciones individuales destacamos: 2019 Cuban Analogs, Fort Mason, Instituto de Arte de San Francisco SFIA, California, USA; Líneas de deseo (bipersonal). Galería Servando Cabrera, La Habana, Cuba. (Colateral a la XIII Bienal de La Habana. 2017 Proyección de Habana Solo y Diario en Ismo, Ismo, Ismo, Cine experimental en América Latina. Los ángeles, California, USA.

Entre sus exposiciones colectivas destacamos: 2019 Pensar la nación, Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana, Cuba; La Edad de Oro del video arte en Cuba. Cinemateque Quebec. Montreal, Canadá; Street Life. Fototeca de Cuba. La Habana, Cuba; This is Cuba. Documentary photography after Fidel. Royal Holloway, University of London, Reino Unido, Illness Has a Color, Colateral a la XIII Bienal de La Habana, El Apartamento – Estudio 50., Cuba.

‘The art of creating and interpreting images is akin to translating my spirit. My camera is the compass that guides me and I am grateful to it. Everywhere I have lived, I have delivered myself to light, shadows and to those details that, however minimal they may seem, have made me tremble and convert them into image’